135. «Naturaleza» humana.

Siempre que se piensa la cultura aparece en contraposición el término «naturaleza». ¿Es el ser humano un ser natural? La respuesta que hay que dar es: no. El ser humano, por hablar, por pensar, por habitar la cultura, se ha apartado de sus condicionamientos naturales, no obedece más a las leyes de la naturaleza, ha perdido todos sus instintos, es decir, es un ser «desnaturalizado». La filosofía, al decir que el ser humano es un ser «racional», también está diciendo que en el ser humano la naturaleza ha sido reemplazada por la cultura.

Si también se pregunta si el ser humano se adapta a la naturaleza tal y como lo hacen los animales, la respuesta nuevamente es: no. Más bien el ser humano adapta la naturaleza a sus necesidades y deseos, de tal manera que la destruye. Y es porque destruye al medio ambiente por lo que el tema ecológico es tan actual, a tal punto que se insiste en que el ser humano sostenga con la naturaleza una relación armónica. Volver a lo natural es casi una consigna contemporánea, que abarca también a la sexualidad. ¿Pero sería posible pensar en el ser humano un sexo que sería de orden natural? Con los seres humanos lo que se observa es que existen una serie de exigencias sociales que se oponen radicalmente a una sexualidad supuestamente «natural»; en los animales, en cambio, su comportamiento sexual está regido por el instinto, lo que habla de un comportamiento sexual natural.

La cultura, entonces, es lo que ha sustituido a la naturaleza en el ser humano. Por esto a cada función de la naturaleza se le da un sentido cultural. Por ejemplo, un hijo es un hecho biológico, pero por otro lado, es deber de los padres asegurar su nacimiento cultural, su socialización. El nacimiento de ese producto biológico que es el hijo, debe ser registrado ante el Estado, debe tener un nombre y una identidad, como también una serie de representaciones que lo identifiquen como un ser humano que es miembro de una familia y de la sociedad. Entonces, un hecho de la naturaleza, el nacimiento de un hijo, debe ser inscrito cultural y socialmente.

Acerca de Hernando Bernal

Hay un Hernando humorista, don juan, satán, tierno, charlatán, malicioso, displicente, generoso, vanidoso, amoroso, burlón, aullador, seductor, apasionado, cínico, gozón, tortuoso, sublime, puntilloso, profundo, cautivador, caprichoso, necio, amistoso, imprudente, voyeur, parrandista, goloso, simplón, afectuoso, irónico, cordial, sarcástico, expresivo, mimoso, tentador, hechicero y mordaz. Ver todas las entradas de Hernando Bernal

One response to “135. «Naturaleza» humana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: