84. ¿Qué desea una madre? ¿Qué desea un hijo?

El Complejo -conjunto de ideas cargadas de afecto- de Edipo, hace siempre referencia a las relaciones que establece un niño con sus padres, relaciones que se instauran aún antes de que él nazca debido a que todo infante, como todo ser humano, empieza a existir desde el momento mismo en que sus padres empiezan a pensar en él, es decir, cuando empiezan a planear su nacimiento. No todos los hijos son planeados o deseados, y este solo hecho ya hace diferente la historia de ese niño con respecto al hijo que sí es esperado.

Como la mayoría de los seres humanos han establecido algún tipo de relación con sus padres o las personas encargadas de su crianza, se puede decir entonces que todos los seres humanos pasan por el Complejo de Edipo. En éste, la relación entre un hijo y su madre es de vital importancia. La función del hijo en esta relación consiste básicamente en ser todo para la madre, es decir, ser quien viene a colmarla, a completarla, a satisfacerla en su deseo de ser madre. No todas las mujeres desean ser madres, pero las que sí, satisfacen dicho deseo teniendo un hijo. Y un hijo ¿qué desea? Todo hijo lo que más desea en la vida es ser deseado por su madre, ya que esto le asegura un reconocimiento como ser humano y un lugar en la vida.

Todo niño que es deseado lo que hace es tomar como propio el deseo de la madre. Ella lo desea -desea ser madre- y él a su vez desea ser deseado por su madre. Entonces, el niño cree que es por él que su madre es feliz. Pero la madre puede buscar ser feliz, sentirse realizada o completa, con otras cosas en la vida, más allá de su hijo, lo cual es bien importante para la psicología del niño. Es fundamental para la psique de un hijo que la mujer que es su madre no se dedique exclusivamente a ser madre, sino también a ser mujer: o esposa, o amante, o que trabaje, o que pinte, etc. Sólo así es posible romper con esa relación tan estrecha, relación constituida no sólo al nivel de la satisfacción de las necesidades vitales -alimento, protección, limpieza- sino por la dependencia de amor, es decir, por el deseo que tiene una madre por su hijo y el deseo de este hijo por su madre.

Acerca de Hernando Bernal

Hay un Hernando humorista, don juan, satán, tierno, charlatán, malicioso, displicente, generoso, vanidoso, amoroso, burlón, aullador, seductor, apasionado, cínico, gozón, tortuoso, sublime, puntilloso, profundo, cautivador, caprichoso, necio, amistoso, imprudente, voyeur, parrandista, goloso, simplón, afectuoso, irónico, cordial, sarcástico, expresivo, mimoso, tentador, hechicero y mordaz. Ver todas las entradas de Hernando Bernal

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