39. ¿Sólo cerebro y genes?

La moderna neurociencia busca el origen de la enfermedad mental en el organismo. La neuropsicología y la neuropsiquiatría han auscultado cada rincón del cerebro en la búsqueda del origen del autismo, la esquizofrenia, la psicosis, etc. No han dejado ni un centímetro de la materia gris sin estudiar y tienen a un grupo de neuronas comprometidas en lesiones, pero estas supuestas lesiones, que no se ven, que no dejan ninguna huella en el cerebro, son catalogadas como disfunciones, daño cerebral mínimo, trastorno mental, etc.

También la neurociencia ha llevado a establecer como origen de la homosexualidad a un gen de la madre, como si fuese posible la existencia de un “gen gay”; igualmente, enfermedades mentales como la esquizofrenia tendrían como origen un “gen loco”, y así sucesivamente para un buen número de patologías, de tal manera que el sujeto se agota en lo natural. Hay que advertir que si se revisan objetivamente los procedimientos para establecer los resultados de esas investigaciones “científicas”, se encontrarán grandes fallas en el método y en los procedimientos, y aún así, ellos nunca aparecen como definitivos.

El psicoanálisis pone en evidencia que hay una inadecuación de la ciencia para dar cuenta del ser humano. Él busca el origen de lo humano a otro nivel: a nivel del lenguaje, de lo simbólico, en tanto que lo que diferencia de manera radical al ser humano de los animales, es el hecho de que habla y de que piensa, cosas que solo son posibles gracias a la existencia del símbolo. La ciencia fracasa al prescindir de esta dimensión cuando intenta explicar muchas de las conductas del sujeto. Lo anterior no significa que el organismo es abolido por el psicoanálisis; él siempre lo tiene en cuenta, pero no reduce el ser humano a eso.

Contemporáneamente se encuentran dos corrientes respecto del hombre: los que insisten en introducirlo en las ciencias humanas, identificado a sus ideales y valores, y los que lo introducen en lo biológico, reduciéndolo a ser un puro organismo: un cerebro, unos genes, etc. Ninguno de los dos caminos ha sido el del psicoanálisis.

Acerca de Hernando Bernal

Hay un Hernando humorista, don juan, satán, tierno, charlatán, malicioso, displicente, generoso, vanidoso, amoroso, burlón, aullador, seductor, apasionado, cínico, gozón, tortuoso, sublime, puntilloso, profundo, cautivador, caprichoso, necio, amistoso, imprudente, voyeur, parrandista, goloso, simplón, afectuoso, irónico, cordial, sarcástico, expresivo, mimoso, tentador, hechicero y mordaz. Ver todas las entradas de Hernando Bernal

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: