32. Eros y Tánatos.

El impulso de amor fue personificado desde Grecia por Eros, dios del amor y fuerza creadora del cosmos. Éste fue pensado como un dios carente, en tanto que busca un otro que sería su complemento. Eros orientaría el alma del hombre con un anhelo de recuperar lo que alguna vez fue su otra mitad. Así, el amor sería el deseo y la persecución de ese todo que le faltaría al sujeto. En la mitología, Eros es hijo de Penía, la pobreza, y de Poros, la riqueza. Fue concebido durante un festín en el que se celebraba el nacimiento de Afrodita. Este origen daría cuenta de su doble condición de mendigo menesteroso que busca lo bello y lo bueno, o sea, lo que no tiene.

El amor también fue pensado desde la antigüedad en su relación con el deseo: se desea y ama lo que no se posee. Sócrates decía que cualquiera que sintiera deseo, es porque quiere lo que no tiene, lo que no está presente o lo que no es. El deseo es fundamentalmente una falta y ésta es constituyente del amor.

El psicoanálisis también designa con Eros el conjunto de los impulsos que apuntan a la vida en oposición a los de muerte. Eros sería esa fuerza primordial que produce ligazones entre los seres humanos, en cambio, Tánatos, que en griego significa muerte, es aquella fuerza que destruye y empuja al aniquilamiento y que junto al Eros conforman esos dos valores antagónicos que se mezclan y crean todas las manifestaciones que se observan en el comportamiento del ser humano. En el sujeto existen entonces tanto fuerzas creadoras como las que hacen de él un ser que se autodestruye y que destruye a otros.

Eros y Tánatos conforman la denominada dualidad pulsional. La pulsión es el nombre que el psicoanálisis da al impulso sexual, en tanto que éste no es instintivo en él. La sexualidad es casi siempre pensada al servicio de la vida, pero el psicoanálisis enseña que dicha pulsión también lleva consigo un empuje hacia la destrucción y la muerte, lo que explicaría por qué se observa en el sujeto una disposición a hacerse daño a sí mismo y a otros.

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Acerca de Hernando Bernal

Hay un Hernando humorista, don juan, satán, tierno, charlatán, malicioso, displicente, generoso, vanidoso, amoroso, burlón, aullador, seductor, apasionado, cínico, gozón, tortuoso, sublime, puntilloso, profundo, cautivador, caprichoso, necio, amistoso, imprudente, voyeur, parrandista, goloso, simplón, afectuoso, irónico, cordial, sarcástico, expresivo, mimoso, tentador, hechicero y mordaz. Ver todas las entradas de Hernando Bernal

One response to “32. Eros y Tánatos.

  • juan carlos

    >bernal tengo una gran pregunta, y una gran discusion y es que la otra mitad segun los cuentos griegos esd que eros si consigue su mitad la cual se llama psiquè por lo tanto no se podria hablar que el amor no conseguiria el amor ya que no hablamos de un demiurgo como lo representan otras deidades griegas (esta es la discusion) y la otra de las traducciones mas cercanas del griego al español el thanatos no solo es muerte sino es un khaos(termino sino estoy mal es de heidegger) el cual involucra la destrucion y tambien un orden ya que ambos si no se pueden desligar mientras que el eros no es contrario del tanatos, y buscar la yuxtaposcion o el contrario no cabe sino en antonimos eso no funciona en la vida real. mi correo es juanctl@live.com me gustaria que me respondieras

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