17. El amor por mujeres “fáciles”.

Dentro de la serie de conductas del enamorado hacia la amada, hay uno que es bien peculiar. En el amor una mujer es valorada por su integridad y cuando ésta es inmoral se la desvaloriza. Sucede que hay hombres que se sienten atraídos y aman sólo a mujeres impúdicas, a mujeres “fáciles”, y a ellas dedican el máximo interés psíquico.

De quienes se comportan de esta manera se dice que han sido “enyerbados”. Lo que verdaderamente pasa es que él le dedica toda su pasión, aún a su pesar. El vínculo erótico de estos hombres tiene un carácter obsesivo, rasgo que además es propio de todo enamoramiento. Se trata también de hombres que en todos los casos exaltan la fidelidad, a pesar de que cambian a sus amadas, una y otra vez, llegando a formar una larga serie.

Existe en estos galanes la tendencia a rescatar a la amada; están convencidos de que sin ellos perdería todo apoyo. Justifican su actitud invocando la dudosa escrupulosidad sexual de la amada o su posición social amenazada; buscan mantenerla en la senda de la virtud. El psicoanálisis ha descubierto que la condición de la lujuria de la amada deriva de las primeras relaciones interpersonales del individuo, en la infancia.

El origen psíquico de esta elección brota de la fijación infantil a la ternura de la madre cuando ella es muy estimada por su hijo. En nuestra cultura el culto a la madre es muy característico de nuestras familias. La dependencia del hijo es también alimentada por la madre y la respuesta de éste es la de una adoración que lo lleva a parecer como pegado a sus faldas.

Esta fijación infantil hace que la amada se convierta en única e insustituible. Lo que supuestamente es insustituible se revela mediante el reemplazo continuo de mujeres. Esto porque en cada nueva mujer se hecha de menos el amor, tan ansiado, que se encontró en la madre. Por esta razón esta clase de hombres eligen a su mujer según el modelo de la madre, pero esto es algo que hace parte de la condición humana: todos elegimos a otro según el prototipo de las primeras personas a las que se amó.

Acerca de Hernando Bernal

Hay un Hernando humorista, don juan, satán, tierno, charlatán, malicioso, displicente, generoso, vanidoso, amoroso, burlón, aullador, seductor, apasionado, cínico, gozón, tortuoso, sublime, puntilloso, profundo, cautivador, caprichoso, necio, amistoso, imprudente, voyeur, parrandista, goloso, simplón, afectuoso, irónico, cordial, sarcástico, expresivo, mimoso, tentador, hechicero y mordaz. Ver todas las entradas de Hernando Bernal

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