16. Amor y fantasías adolescentes.

En la pubertad, muchos jóvenes empiezan a tener fantasías cuyo contenido se relaciona con el quehacer sexual de la madre. La que más se destaca es la fantasía donde ésta es infiel a su esposo. En el amante con quien la madre comete adulterio se suelen encontrar los propios rasgos del joven.

Estas fantasías, junto con otras más, hacen parte de lo que se denomina la novela familiar, que es la versión que cada sujeto tiene de cómo se han resuelto las relaciones de amor y odio con los padres y hermanos. Ellas se despiertan a raíz de las primeras noticias que el niño recibe sobre las relaciones sexuales entre sus padres, obtenidas a través de sus compañeros de colegio y amigos; es con ellos con quien averigua los detalles. Estos informes suelen ser brutales, difamatorios y turbulentos; confunden al joven pero lo familiarizan con el secreto de la vida sexual. Aunque los padres hablen con naturalidad sobre la sexualidad, este tema resultará siempre traumático para el hijo, y también tendrá un efecto sobre la autoridad de los padres: la desmoronan, lo cual explica por qué hay jóvenes que reaccionan con rebeldía. Al joven le resulta inconciliable la imagen que tenía de sus padres con el hallazgo de su quehacer sexual.

El adolescente llegará a representarse el acto sexual como algo odioso o asqueroso. En un primer momento él desmentirá la posibilidad de que sus padres hagan “esas cosas”. Para él su madre es una mujer incapaz de practicar tales actos. La madre suele aparecer como alguien de pureza moral intachable, y nada resulta tan ofensivo como una duda sobre ese carácter de la madre. Se establece entonces una oposición entre la mamá y la mujer fácil. Pero el psicoanálisis ha descubierto que en el inconsciente coincide en una misma cosa lo que en la conciencia se presenta separado en dos opuestos. Esto es lo que pasa con ese primer objeto de amor y deseo; se lo divide en dos: la puta, que representará a la mujer que se desea con pasión, y la madre, a la que se le dirigirán los sentimientos tiernos.

Acerca de Hernando Bernal

Hay un Hernando humorista, don juan, satán, tierno, charlatán, malicioso, displicente, generoso, vanidoso, amoroso, burlón, aullador, seductor, apasionado, cínico, gozón, tortuoso, sublime, puntilloso, profundo, cautivador, caprichoso, necio, amistoso, imprudente, voyeur, parrandista, goloso, simplón, afectuoso, irónico, cordial, sarcástico, expresivo, mimoso, tentador, hechicero y mordaz. Ver todas las entradas de Hernando Bernal

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